Los inicios de la aviación militar: el Globo aerostático
Tradicionalmente, los combates militares sucedían en una superficie, bien terrestre o acuática, pero en todo caso en una superficie de dos dimensiones. Con el avance de las innovaciones tecnológicas, comenzó a cobrar importancia otro escenario de combate, ahora de tres dimensiones: el aire.
LOS GLOBOS EN LA GUERRA
Con el invento de los globos aerostáticos a finales del siglo XVIII por los hermanos Montgolfier, el espacio aéreo comenzó a tener importancia, pues desde una situación elevada se podía visualizar desde una mayor distancia a cualquier posible enemigo, y conociendo su cantidad y movimientos, anticipar una respuesta ante la amenaza. Incluso informar y dirigir la dirección de la artillería.
Inicialmente construidos por una gran bolsa de tela que se rellenaba con aire caliente obtenido de un quemador ubicado bajo la bolsa, y con una cesta o barquilla (lo más ligera posible) atada con cuerdas alrededor de la bolsa inflada, permitía llevar en ella un cierto peso de algunas personas adultas.
| Globo de observación |
Con el tiempo se veía que, si en vez de estar estático el globo éste era móvil, se obtenía una nueva ventaja. El inconveniente venía dado por la dificultad de mover a voluntad el globo en la dirección deseada pues el globo, aunque podía regularse su altura, al no disponer de propulsor se movía a merced de los vientos que, inevitablemente, estaban y están fuera de la voluntad humana. Por esta circunstancia, el globo no fue muy empleado en los siglos XVIII y XIX, aunque continuaron mejorándose sus condiciones técnicas.
Los globos aumentaron su tamaño, tanto el de la bolsa como el de la barquilla, y podían cargar más peso, pero seguían sin poder dirigirse. El aire caliente fue reemplazado por gas hidrógeno, pero al ser éste tremendamente inflamable, tuvo consecuencias funestas a la postre, y aunque mucho después el gas empleado sería el helio, los globos nunca han gozado del favor público más que en las llamativos y vistosos espectáculos aéreos de grandes concentraciones de globos de ocio.
| Globo de observación |
Por fin se consiguió la gran mejora cualitativa cuando a los globos se les dotó de propulsión: habían nacido los globos dirigibles o zeppelines, inventados en 1900 por el militar alemán Ferdinand von Zeppelin. Al disponer de propulsor y ser en alto grado dirigibles, fueron empleados en tareas de bombardeo, pero su fragilidad, gran tamaño y escasa carga de proyectiles, fueron escasamente eficaces militarmente.
| Globo dirigible o zeppelin |
El disponer de propulsión permitía lanzar desde él objetos, siquiera ligeros, contra el enemigo. Esos objetos, conocidos como bombas si eran explosivos, daban inicio al bombardeo aéreo. La posición elevada confería una ventaja innegable, pues atacar al globo desde tierra era posible, pero tenía en su contra la gravedad.
Pero comenzaron a ser usados para otra función: Agrupados en diverso número, y amarrados entre sí y a tierra por cables de acero, servía de protección formando barreras de globos cautivos frente a ataques enemigos realizados desde otro tipo de aparato volador: el avión.
| Globos de barrera en las proximidades de Londres en la Gran Guerra |
| Barrera de globos |
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