Aviones de caza de la Luftwaffe
De las varias empresas de producción aeronáutica existentes en el III Reich, sólo cuatro de ellas fabricaron en una cantidad relevante aviones de caza para la Luftwaffe. Estas fueron Heinkel, Arado, Messerchmitt y Focke Wulf, siendo las dos primeras las que comenzaron a nutrir la naciente Luftwaffe, y las dos últimas las que produjeron sus modelos más difundidos y conocidos.
Ordenados por implantación cronológica, el primer caza de la aún secreta Luftwaffe fue el Heinkel He 51. Iniciado su producción en el tercer trimestre de 1934, éste era un caza biplano que comenzó a desarrollarse a finales de 1932 y que empezaron a entregarse en julio de 1934. Usados por la Legión Cóndor al inicio de sus acciones en España durante su Guerra Civil, al poco se vieron superados por cazas soviéticos. Fue entonces cuando se pidió el reemplazo por otro modelo de caza más eficaz en abril de 1937. Aunque continuó en servicio hasta 1938, durante los primeros años de la WWII sólo fueron usados como avión de entrenamiento avanzado, dado que habían quedado obsoletos hacía tiempo. Su producción total alcanzó las 700 unidades.
Concebido para reemplazar el He 51, se introdujo desde el verano de 1936 el Arado Ar 68. También era un caza biplano y, al igual que el anterior, fue enviado a luchar con la Legión Cóndor en España en enero de 1937. Durante ese año y el siguiente formó la columna vertebral de la Caza, pero tampoco fue muy empleado durante la WWII, relegado a avión de entrenamiento y, en ocasiones, como caza nocturno. Su producción total alcanzó las 511 unidades.
Fue sin embargo el tercer modelo recibido en la Luftwaffe el que sería el avión de caza más conocido y más producido (de cualquier variedad y de cualquier Estado) de la Luftwaffe: el Messerchmitt Bf 109. Desarrollado casi al mismo tiempo que el Ar 68, se trataba de un caza monoplano, y el primero de características modernas, con un casco metálico por entero. Entró en combate en España sustituyendo a los dos aviones anteriores ya en 1938, y desde 1939 (por tanto, durante toda la WWII) fue la espina dorsal de la Caza de la Luftwaffe, sirviendo en todas las campañas y en todos los escenarios de lucha en Europa, también en África del Norte.
Tanto por velocidad, techo de vuelo, maniobrabilidad y armamento, fue un caza imbatido durante los primeros meses de la WW2...hasta que se enfrentó con el británico Supermarine Spitfire. A partir de ese momento, y con sucesivas mejoras, permaneció en combate siendo ligeramente superado por nuevos modelos de cazas aliados, pero aún así fue capaz de hacerles frente.
En total se fabricaron, por hasta siete empresas diferentes, casi 34.000 unidades de una treintena de variantes (la última fue el Bf 109 K4 que entró en acción a finales de 1944).
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