El nacimiento de la Luftwaffe
La organización exnovo de un arma aérea requiere de la creación de una estructura que dirija, coordine y gestione todas las acciones necesarias para dicha tarea; dotarse de una cantidad de aviones que hagan presente dicha Arma, lo que implica tratar con las empresas que diseñen y produzcan dichos aviones, incluso incrementar su número y el de fábricas que los producen, al igual que aquellas empresas y fábricas que produzcan el armamento y la munición que habrá que añadir a los aviones para que sean eficaces en sus futuros cometidos; conseguir las tripulaciones con la capacitación necesaria para pilotarlas y auxiliares de estas, desde luego quienes las instruyan, y aquellas que realicen las tareas complementarias imprescindibles para su correcto funcionamiento (desde operadores de vuelo a especialistas encargados del mantenimiento y reparación electromecánica de los aparatos, pasando por quienes inyecten combustible, quienes cuiden o protejan los aviones, etc...) y precisa, desde luego, las pistas de despegue y aterrizaje en aeropuertos o aeródromos y todas las instalaciones anexas (hangares, talleres, torres de control, radares...). Finalmente, y sin embargo lo más importante, queda la cuestión de con qué recursos se va a financiar todo ello, puesto que sin dinero nada de lo anterior no es posible.
La tarea es, desde luego, inmensa. Pero si a ello se añade se construye desde casi la nada y bajo prohibición absoluta, y que debe realizarse al menos durante un tiempo en total secreto para que cualquier otro Estado no tenga conocimiento de la misma, la tarea se torna casi imposible. Y sin embargo, ello se consiguió en el plazo de unos dos años de profundo secretismo y engaño, y en apenas otros cinco años más la convirtió en el Arma Aérea más poderosa del planeta, dueña casi absoluta de los cielos de Europa otros dos años más, y capaz de resistir la acometida conjunta de otras tres fuerzas aéreas de los tres mayores imperios del planeta. No lo creeríamos de no ser porque, efectivamente, ocurrió.
Hablamos, desde luego, de la Luftwaffe, el Arma Aérea del Estado nazi establecido en Alemania en los años '30 del siglo XX, y conocido por la historiografía como III Reich.
A continuación, vamos a narrar una parte de su historia, a la vez la de un fulgurante éxito y un enorme fracaso, de hazañas increíbles y horrores inimaginables, que nunca debería volver a repetirse, por más que sea fascinante el desarrollo de su breve existencia, apenas doce años terribles.
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